
Marco Antonio Figueroa no se achica ante ningún rival y así lo demostró en la visita de Nicaragua a la Selección de Uruguay, combinado en el que debutó Marcelo Bielsa como entrenador. El director técnico chileno de 61 años, apodado Fantasma, se cansó de esperar a los charrúas para iniciar el segundo tiempo (con el marcador 2-0 en su contra) y ordenó que sus dirigidos volvieran al camarín, exhibiendo gestos de enojo. A pesar de su indicación, el equipo del Loco volvió a la cancha segundos después y el partido se tuvo que seguir jugando: terminó 4-1 a favor de la Celeste.




